La
arquitectura interna de nuestros programas, permite su utilización desde
terminales remotos a través de Internet, ya sea de forma directa, disponiendo
de
servidores
adecuados (P.E. Windows NT, o Windows 2000), o bien mediante el uso de redes
privadas virtuales, sin necesidad de instalar costosos servidores tipo
terminal server. La implantación de este tipo de configuración debe hacerse
por personal cualificado, y las velocidades obtenidas son perfectamente
validas para trabajos convencionales. Este es un magnífico sistema de
integración para compañías con delegaciones en diferentes puntos
geográficos.
Gracias a
las posibilidades de Internet, también es posible llevar a cabo el
mantenimiento remoto de cualquier instalación de software incluyendo
resolución de problemas, instalaciones de modificaciones y otros.
El tipo
de hardware y software necesario tanto para la instalación de terminales
remotos, como para el soporte de dichos sistemas es absolutamente
convencional, o sea, modems, RDSI, routers ADSL,... etc. Así se asegura el
soporte técnico por parte de cualquier profesional, y los bajos costos de la
puesta en funcionamiento.